Nos regalaron un libro que se llama "Trabajo", con una estampita de San Cayetano y unas espigas de trigo en la portada. Espero que sea una señal, un buen augurio, de una nueva etapa que me espera ahora que arranque mi cumpleaños.
El libro está muy interesante. Comparto algunas de sus reflexiones.
"Si aprendieses a teclear no sólo aprenderías más rápido, sino de otra manera"
"Luego, estas tecnologías nos concebirán e imaginarán a nosotros"
"Todos los instrumentos de la era digital están pensados para lucir como un videojuego".
"El placer literario no consiste en expresar el propio pensamiento -anotaba Paul Valéry en sus cuadernos- sino en encontrar en uno mismo algo que no se esperaba". "¿Qué pasa entonces cuando no tenemos tiempo para esa indagación, porque somos interrumpidos-intervenidos [por ejemplo, por el autocorrector, ahora por las inteligencias artificiales más avanzadas]"
Fuimos a dos charlas. La primera se llamaba Repensarse y la segunda era una reflexión sobre Borges donde Martín Kohan, escritor de novelas y excelente profesor de Literatura en la UBA y en la carrera de Escritura Creativa de la UNA, se lució como siempre con su discurso ágil, preciso, incisivo. Como siempre tiró un par de chistes acertados y justos que hicieron que todo el mundo se riera.








